
Tengo 43 años y trabajo en el Servicio Extremeño de Salud.
He sido objeto, al igual que otros compañeros de una serie de abusos de poder que no he podido denunciar (aunque lo he intentado). He acudido a Sindicatos, a abogados, y siempre he obtenido la misma respuesta: el gerente puede hacer lo que quiera.
Así que como al parecer no puedo hacer otra cosa, y como lo de pedirse una baja por depresión no va conmigo, porque yo no estoy deprimida SINO HARTA, pues voy a ir contando aquí mi propia historia, poco a poco pues me sirve de terapia y a lo mejor alguien la lee.
Ya he dicho que tengo 43 años, y empecé a trabajar en el Servico Extremeño de Salud en 1993 (era el entonces INSALUD), soy Farmacéutica de Hospital. No se me olvidará el primer día. Cuando entré en la Farmacia lo primero que oí fue a una auxiliar cantar: ¡Ay que me pilla el torooooo¡. Con esto quería decir que tenía mucho trabajo y no iba a poder terminarlo. El descontrol era absoluto. Las dos farmacéuticas de plantilla estaban fuera (habían aprobado una oposición y estaban eligiendo plaza) y allí me encontré, recien terminada mi formación y sola el primer día, tratando de torear al toro que iba a pillar a Valentina (después me enteré del nombre de la auxilar).
El segundo día fué más llevadero,volvió la farmacéutica responsable (Mela) y a mí me contrataron para sustituir la baja maternal de Trini. Poco después Mela se incorporó a su plaza en Andalucía (creo que es otro cortijo) y Trini (en comisión de servicio, uno de los mejores inventos para que el gerente pueda hacer lo que le de la gana) se quedó como responsable. Estuvimos juntas tres años, hasta 1995, y la verdad es que me alegro mucho de haber trabajado con ella pues aprendí bastante.
To be continued (hoy a las 7 me examino de inglés en la escuela de idiomas, si ya lo sé... a mi edad¡)
Aquí podéis ver lo maravillosos que somos. No sé lo que costará editar este "periódico", pero una pasta...